Tiempos de Cambio
Lo único que existe es este momento. Un momento enteramente existencial.
No podemos retroceder al pasado. No podemos modificar nada que haya sucedido por más doloroso o difícil que nos resulte.
Podemos mirar atrás, pero no es conveniente demasiado. Nos perderemos el presente queriendo cruzar el puente, queriendo llegar a destino, ocupados en el tráfico no observamos las bellas flores del camino.
Podemos mirar atrás, pero no es algo que nos pertenezca. Podemos pedir perdón, aprender de nuestros viejos errores, pero no es sano perder la existencia, el equilibrio. Y la existencia no pudo ser, no podría ser, la existencia es.
Mirar hacia atrás es, más o menos, como correr detrás de la luna, detrás del viento... y pierdes el presente.
En este diciembre, en este nuevo comienzo, toda nuestra energía, toda nuestra gratitud, toda nuestra fuerza debe estar enfocada en la existencia. No en lo que va a suceder, no en lo que pueda suceder. En lo que es.
Lo que aspiramos lograr no nos pertenece, no pertenece a nuestro estado real que es el presente, el presente eterno. No es el próximo mes, no es mañana. Hoy. Ahora. Sin tensión, sin rencores, sin ansiedad, sin memoria de las cosas malas.
Si abandonas la memoria de las cosas no positivas tu vida florecerá. Los caminos que parecían o parecen cerrados comenzarán a abrirse.
Me pidieron hablar sobre la crisis. Sobre este caos mundial que pareciera afectarnos, invadirnos a todos. Me pidieron un mensaje de paz, de esperanza. El hombre nace en crisis, se desarrolla de una manera mucho más profunda… y los países progresan en los momentos caóticos. Sin embargo los pájaros no dejan de cantar, el rocío no deja de caer cada noche. La luna no deja de iluminar los caminos desiertos. Sigue iluminando. El mandarino de mi abuela sigue dando fruto y ella ya no está físicamente.
Hablar de oscuridad, hablar de crisis es atraerla. Hablar de un amanecer es iluminarnos. Y el día nace de entre las tinieblas como nace este tiempo de profundos cambios. Cambios para mejor. Cambio de conciencia. Lo único que no cambia es el cambio, es el amor de Dios. Todo es perfecto. Todo está donde debe estar. Dios supera cualquier crisis.
La paz surge de una necesidad, no de tratados que intenten diferentes gobiernos. Nace de una necesidad propia, básica del ser humano. La búsqueda comienza cuando concientizamos esta necesidad. Es uno de los primeros aspectos, más benéficos de las crisis. Y qué pena, que lamentable necesitar de momentos confusos para volver a mirar hacia adentro. Lo esencial es no dejar de mirar las pequeñas grandes cosas, es sentir, observar, hablar menos.
Observa y permanece en silencio. El amor es lo que le da sentido a todas las cosas. Abrácense más. Díganle a sus hijos cuánto los aman. No nos olvidemos de nuestros mayores. Cristo dijo: la fe sin obras es muerte. La buena fortuna en general no siempre trae los mejores resultados. La adversidad es un privilegio para forjar seres más fuertes. Esta era de acuario pertenece a un tiempo apocalíptico de profundos cambios. Cambios de conciencia de grupo, de búsqueda. Cambios para mejor.
Ese es mi mensaje: sean consientes, no sólo al terminar el año, no sólo al comenzar el próximo. Ahora. En cada momento. El universo es absolutamente perfecto.
Y Dios siempre está.